Redaccion Rosario
Jueves 9 de febrero de 2012 - Rosario, Santa Fe, Argentina.
rssfacebooktwitter
 
 
 
 

Señor I
01/06/2009

CARTA DE LECTORES

¿Es el fin de K o no?

Estimado Señor I:
Si tiene usted tiempo suficiente le sugiero hacer una de sus columnas que saldría con fritas ante tanta evidencia como la que ofrecen dos artículos a los que quiero hacer referencia, ambos fruto de la pluma de Mauricio Maronna, editorialista político de La Capital con amplio reconocimiento en diversos ámbitos. Lo que diferencia a los artículos es un lapso de quince días en los que el panorama político, de acuerdo con la aguda mirada del analista de marras, cambió radicalmente (con perdón de la palabra), sobre todo en lo referido a la situación y el futuro del kirchnerismo, que había muerto y parece que resucitó, no tan rápido como Jesús, pero casi.

Para no incordiar a quienes habitualmente huyen de las columnas de Maronna ni disiparles el interés que puedan tener por su columna, le sugiero, Señor I, que les transcriba apenas algunos párrafos de ellas.

Respecto de la de quince días atrás, tal vez sólo alcance con el título, que fue “El final del kirchnerismo”. Pero supongamos que tal titular no fue obra directa del gran Maronna sino de algún editor o secretario de redacción, como suele suceder en las redacciones de los diarios, y extractemos entonces algún párrafo de esos que no dejan lugar a dudas, como por ejemplo el siguiente:

“El cambio de época ya es un fenómeno incontrastable más allá de un voto más o un voto menos que pueda tener el kirchnerismo en las elecciones del 28 de junio. El ahora devaluado estilo K cumplió su ciclo (aquellos gestos bravucones y palabras crispadas terminaron por cansar) más que por tácticas o estrategias opositoras por la particularísima concepción de gobernar que no admite autocríticas, repliegues, moderación. Lo saben quienes aún rodean a Néstor y Cristina Kirchner, lo empieza a percibir el matrimonio presidencial”, escribió el 17 de mayo el analista de La Capital.

Pero el último domingo, el mismo interpretador de la realidad escribió lo que sigue:
Los columnistas políticos que se apuran a mandar bajo tierra al tacticista sureño, olvidan que llegó al ballottage en 2003 merced al aporte del conurbano bonaerense pese a haber sido derrotado en muchas provincias, donde ni siquiera figuró en segundo lugar”.

Sí, sí, sí, estimado señor I. Ahí tiene usted para divertirse. Es “el fin del kirchnerismo” un domingo y un par de domingos después no es prudente “mandar bajo tierra” al kirchnerismo. Y no piense que Maronna es como usted, con esas veleidades de hablar de usted mismo en tercera persona, con esa ventaja de escudarse en un anonimato que, intuyo como lector, esconde a varios malditos y no a uno sólo.

Maronna, en cambio, es uno solo nomás, y cuando en su columna más reciente habla de “los columnistas políticos que se apuran a mandar bajo tierra al tacticista sureño...” no está hablando de él mismo y su escrito de apenas un par de domingos antes. Está hablando de otros, qui lo sá quiénes, porque Maronna no habla de él en tercera persona. Y todo indica que el tipo ni siquiera relee, o recuerda, lo que escribió poco atrás.

Por el bien de sus lectores poco afectos a las columnas del analista de La Capital, la puede cortar ahí, Señor I.

A los lectores que quieran ver más, tíreles los links de uno y otro artículo.

Y mire, fijese, que el bueno de Maronna dejó abierta una ventanita en aquel primer análisis:

“Todo análisis y pronóstico conlleva el riesgo de quedar desvirtuado por la realidad”, escribió, y uno se tienta de aferrarse a esa frase para no caerle a Maronna con mucho rigor, para decir bueno, no se contradice tanto en tan poco tiempo, el tipo avisó. Pero vuelve a inundar de desazón a los buscadores de al menos una pizca de coherencia el reparar en que la frase no terminaba ahí y que, completa, reza que “todo análisis y pronóstico conlleva el riesgo de quedar desvirtuado por la realidad, pero algo asoma como incontrastable: el fin del kirchnerismo, un «espacio», como les gusta decir a sus adeptos, que llegó para quedarse 10 años y, frente a la caída, debe decirse que cumplió ese objetivo”.

En fin, quién sabe si el kirchnerismo terminó o no terminó. Maronna, por si acaso, afirma las dos cosas con apenas quince días entre medio. Así de dinámica es la política en la Argentina. Así de dinámicos son algunos periodistas y analistas políticos sobre los que usted suele explayarse señor I, así que metalé, no me diga que con esto no tiene para hacer dulce.

O si quiere, no ponga más nada, Señor I. Cierre con la frase matadora que tanto usaba aquel otro analista político, que en paz descansa: “Lo dejamos ahí”. Y a Maronna, recomiéndele, usted que está en el ambiente de los periodistas, que no haga como Neustadt, que duerma más de tres horas por día.

Maronna-180_.JPG
Con la seriedad que lo caracteriza.