La cantautora argentina Liliana Felipe, residente en México, escribió el tango Ernestina, inspirado en la dueña del grupo Clarín. Felipe juega con la rima de Ernestina con cocaína y dice que “cuando la merca se adorna, y se desinfla la cruel caravana, sabe Ernestina que ya no se puede volver a engañar”. Sobre el tema, la cantante dijo: “Sentí que la melodía misma me ayudaba y me permitía reírme un ratito”. Ver y escuchar.
En una nota publicada por Miradas al Sur, Liliana Felipe dijo que leyó la solicitada de los hijos (de Ernestina) y luego le impactó mucho verlos a los dos “con ese sentimiento de violencia emocional del esclavo que castiga al esclavo, que castiga con más fuerza”.
“Pensé todo el tiempo si hubiera tenido la desgracia de que mi sobrina estuviera desaparecida, no sé lo que hubiera sido mi vida. Estuvimos muy cerca de que ocurriera, entonces me costaba mucho la sensación de que ellos digan que no quieren saber de quiénes son hijos. Me pareció muy doloroso, como también me pareció muy dolorosa la derecha argentina, los sojeros, los curas, los militares, los mismos de siempre, insultando a las Abuelas, que tienen el legitimísimo derecho de saber quiénes son sus nietos. Todo eso se me mezcló y lo que quise es reírme un rato de Ernestina. Y no por supuesto mencionar a los hijos, eso me parece muy doloroso, simplemente pensar en ella como alguien que se dedica al engaño, como la droga exactamente”, dijo la compositora.
–Cuando cantás parece que sale la bronca de adentro, ¿qué te pasa cuando interpretás esta canción?
–Lo que me impactó con esta canción, que fue muy liberadora para mí, es que sentí que me ayudaba a sacar el engrudo que se me metía en el cerebro cuando veía cómo insultaban a las Abuelas. La indiferencia, el silencio, los jueces, estas cosas del poder tan inmundas y que los ciudadanos mortales como yo no tenemos posibilidad nunca de poder influenciar en algo. Sentí que la melodía misma me ayudaba y me permitía reírme un ratito. Ojalá lo que ella nos hubiese propuesto en la vida hubiera sido reírnos, y no ser cómplices de 30.000 desapariciones y de todos los robos que ha habido y por haber. Siento que tenemos que llegar a la verdad y que la Argentina como país ya está grandecita y ya tenemos que saber toda la verdad.