
Reposo, aquí junto a Abal Medina, le apuntó a los grupos monopólicos.
El síndico general de la Nación, Daniel Reposo, afirmó este viernes que “el Grupo Clarín y el diario La Nación” deberán “responder al Estado y a la sociedad por todos los perjuicios que le producen diariamente a los argentinos”, con las “numerosas irregularidades” detectadas en la papelera expropiada.
“Por muchísimo menos se han intervenido sociedades”, dado que “un socio privilegia su interés particular por encima del interés societario”, sostuvo Reposo al disertar durante un encuentro organizado por el Centro de Profesionales de Órganos de Control y Regulación Estatal (Ceprofoc).
El titular de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) recordó además que sobre los directores privados de Papel Prensa, compañía de la que el Estado posee el 27 por cierto del capital, pesan “15 causas judiciales", en la reunión realizada en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.
Esos procesos, dijo, “se tramitan en el fuero criminal y correccional federal”, a la vez que “hay distintos tipos de acciones en la justicia comercial que ya llevan más de 80 mil fojas”.
“La justicia criminal, en la mayoría de esas causas abrió el proceso de pruebas y de llamado a testigos, y tanto el Grupo Clarín como La Nación están buscando trabar y chicanear esas acciones”, informó Reposo.
El funcionario consideró que se trata de un “grupo corporativo que actúa con total impunidad”, y recordó que “todos los bienes de Papel Prensa fueron puestos por el Estado”.
Antes y después
Reposo precisó que la producción de la empresa “era de unas 170 mil toneladas de papel para diario en los años 70 y no llega a las 150 mil en la actualidad”.
“Lo que hicieron el grupo Clarín y La Nación fue, por un lado, no generar inversiones, y por otro, fabricar menos. Y como entre 75 y 80 por ciento de la producción la adquieren ellos, el resto no alcanza para cubrir las necesidades de los demás medios, con lo cual tienen que importar con mayores costos e impuestos que llegan al 40 por ciento”, detalló el síndico general.
Agregó que “como Papel Prensa cobraba precios diferenciales, muchos diarios del interior generaron deudas con intereses que en algunos casos llegaron a niveles de hasta 8 por ciento”.
Así, "a través de Simeco (firma conformada por Clarín y La Nación) fueron comprando cada diario endeudado, hasta tener 64 en la actualidad, sostuvo Reposo.
Para ilustrar el impacto de ese proceso, señaló que “80 por ciento de los habitantes provinciales se informa a través de diarios regionales”, con lo cual el grupo “mantiene a la opinión pública con el mismo tipo de información”.
Reposo destacó que esas “grandes arbitrariedades” tuvieron como contrapartida un “Estado bobo, primero con la dictadura y después durante la democracia, con los gobiernos de (Raúl) Alfonsín y (Eduardo) Duhalde”.
En estos últimos períodos se permitió al grupo comprar acciones que había en el mercado, pero “a partir del gobierno de Néstor Kirchner se ve que se privilegiaban los intereses corporativos contra el interés nacional”, indicó el funcionario.
Como ejemplo de esas irregularidades, el titular de la SIGEN señaló que “hasta 2009 se turnaban en la comisión fiscalizadora las autoridades de ambos diarios, cuando la Ley de Sociedades impide ejercer esa función a los grupos controlantes”.
Reposo añadió que “desde 1977 hasta 2009 la auditoría externa recayó en una misma persona de un estudio privado, sin ser elegido por concurso y sin que el Estado diera jamás su anuencia”.
Mientras, el análisis contable “no respetaba los más mínimos requisitos”, como fue denunciado a la Comisión Nacional de Valores, señaló el funcionario.
El síndico general cuestionó asimismo el “sobredimensionamiento total de los costos” de Papel Prensa, como surge de un estudio comparativo realizado entre firmas locales que fabrican papel.
Ilustró luego que “empresas diez veces más chicas, y con altos costos de fletes, pagan hasta 50% menos la madera”.
Esas y otras irregularidades llevaron a que la productora de papel para diarios, con un capital que supera los 300 millones de dólares, “registre pérdidas en algunos trimestres y gane sólo 7 millones de pesos anuales, como mucho”.
“Otras firmas similares tienen una utilidad anual de entre 15 y 19 millones de dólares”, señaló el funcionario, para mostrar la brecha de perjuicio contra el accionista estatal minoritario.
El grupo controlante de Papel Prensa “va a tener que responder porque todo esto lo estamos pagando el conjunto de los argentinos”, concluyó Reposo.
Fuente: Télam
Comentarios recientes