Deportes |  Entrevista a Mariano Soso

Hecho en Rosario

14/02/2017 | Por Santiago Garat
Foto: Andrés Macera.

Foto: Andrés Macera.

El ex ayudante de campo de Javier Torrente en Newell’s, que también trabajó con Claudio Vivas y Darío Franco, sacó campeón a Sporting Cristal de Perú, ya como técnico principal. “El fútbol es un motor de desarrollo social”, asegura.

Creció corriendo detrás de una pelota, con la rojinegra pegada en la piel y bien cerquita del Parque Independencia. Pasó por las inferiores de Newell’s y cuando sintió que no iba a llegar a jugar de manera profesional, se inclinó hacia el campo de la conducción táctica. Acompañó a Claudio Vivas y a Darío Franco –entre otros técnicos– en equipos argentinos, chilenos, paraguayos y mexicanos, y se dio el gusto de trabajar en el club de sus amores acompañando a Javier Torrente. Ya con el buzo de entrenador principal, llevó al Sporting Cristal a lo más alto del campeonato peruano. Ahora, de paso por Rosario y a la espera de un nuevo desafío, Mariano Soso repasa su romance con el fútbol en un mano a mano imperdible con el eslabón.

“Todo comienza en el barrio. Tuve una infancia de mucha pelota en la vereda y en el parque, y empecé de muy chico a transitar la escuela de fútbol. A los 6 años ya mi vida tenía que ver con Malvinas, ese maravilloso espacio de formación de Newell’s”, rememora Soso, que abrazó los colores rojo y negro pese a la influencia paterna. “Mi viejo es de Central, pero mi primo Nacho, con quien me crié, y muchos amigos del barrio eran muy leprosos. Y mi vieja también, así que terminó tironeando más eso”.

Después de jugar en infantiles, en el predio que la institución del Parque posee en Zeballos y Vera Mujica, Mariano probó suerte en las inferiores. “De chiquito era delantero, pero cuando pasé a cancha de 11 pasé a jugar de mixto derecho o lateral por ese mismo sector”, detalla, y confiesa: “Era un jugador muy voluntarioso, de alto sentido con lo colectivo, pero con unas profundas limitaciones”.

Tratando de crecer

El sueño de jugar en Primera se empezó a diluir rápidamente, pero el destino –caprichoso– le depararía una sorpresa. “Con edad de séptima me fui a San José, a la liga, porque sentía y me daba cuenta que en Newell’s no tenía lugar ni en AFA ni en la Rosarina, y a los 17, 18 años dejé de jugar y me acerqué al instructorado de fútbol. Hice primer año, lo que me habilitó a empezar a dirigir con apenas 19 años, y justamente en Malvinas”, repasa. “Reconocer que no iba a poder practicar el fútbol en forma profesional me despertó inquietudes para el lado de la conducción. Me hice cargo de eso, me empecé a formar, y los mismos entrenadores que me habían tenido de niño me convocaron para trabajar. Ahí empezó esta aventura de dirigir”, señala Soso, que menciona, como tipos que impulsaron su desembarco en las divisiones menores rojinegras, a Juan Ardisson, Héctor Del Greco, Enrique Domínguez y Carlos Pilín Formica, el papá de Mauro, Lautaro y Guillermo.

En ese nuevo paso por la escuelita leprosa, esta vez del otro lado de la línea de cal, Mariano se cruzó con Claudio Vivas, que ya venía laburando a la par del Loco Bielsa. “Claudio había sido mi entrenador y me convocó para ser parte del proceso de Selección de Bielsa, donde también estaba Javier Torrente. Marcelo renuncia y Claudio me lleva a Estudiantes de La Plata, ya en un marco más profesional: trabajando con la reserva y dirigiendo la 8ª de AFA”, recuerda Soso, quien luego de tres años en el Pincha, emigró a México para vivir su primera experiencia como ayudante de primera división junto al ex defensor de Newell’s, Darío Franco. Este último acababa de asumir la dirección técnica del Atlas de Guadalajara. “Después de esa experiencia, que me sirvió mucho para aprender, volví porque Vivas me convocó para trabajar en Argentinos Juniors. Ahí me vinculo con Lucho Torrente, y después de acompañarlo en Libertad y Cerro Porteño de Paraguay, nos contrató Newell’s en 2011”.

Raíces rojas y negras

“Laburar en Newell’s fue reencontrarme con el origen. Fue verme jugando en los parrilleros del club con 8 años”, destaca Mariano. “Además fue una parada con una carga muy emotiva y en medio de una coyuntura tremenda del club, porque Lucho fue el segundo entrenador después de la recuperación de la democracia en Newell’s”, remarca en obvia referencia a la era post Eduardo López, y añade: “Lo transité desde un lugar muy distinto a todo mi recorrido como ayudante de campo, básicamente por el amor que tengo por ese club”.

Los resultados no acompañaron y Torrente presentó su renuncia con menos de 20 partidos en el lomo. “Nos fuimos a Nacional de Paraguay y yo decidí embarcarme en un proyecto que me sedujo porque era una plaza que no conocía. Me fui al Temuco de Chile con Hernán el Gringo Lizzi. Después estuve con Vivas en un interinato en Sporting Cristal de Perú, y me quedé en ese club para secundar a Daniel Hamed”, detalla Soso, y agrega: “Es un tipo que apuesta mucho a la sensibilidad y al vínculo humano como motores de la práctica deportiva. Con él aprendí mucho y alcanzamos el título en 2014”.

Seducido por el Real Garcilaso, también de la Primera división peruana, Mariano arrancó su experiencia solista. “Sentía que la carrera y el cuerpo me pedían ser entrenador principal y dar ese salto. Me gustó la propuesta, porque me dieron mucha libertad para diseñar el proyecto. Fue una experiencia fundante para mí y merece mucha memoria”.

El haber conseguido impregnarle un estilo de juego a sus dirigidos hizo que la dirigencia del poderoso Sporting Cristal posara sus ojos sobre el joven argentino. “Se atrevieron a contratarme, pese a que recién estaba dando mis primeros pasos”, señala. “Pasé a gestionar un equipo de una magnitud superior, un club con mucha infraestructura, pero también muy demandante. Los jugadores supieron, con mucha capacidad, interpretar lo que pretendíamos y creo que fuimos el equipo más regular y que de forma justa y merecida nos quedamos con el título”. A pesar de ese logro, este ya verdadero trotamundo, volvió a armar las valijas. “Necesité dar un paso al costado para mirar mi carrera desde otro lugar. Me llevé mucho reconocimiento de parte del club y de los futbolistas. Algo que por supuesto es recíproco”.

Paró la pelota

Tras desestimar una oferta de Colón de Santa Fe “por la inmediatez con el cierre del proyecto anterior (Sporting Cristal)”, el técnico de 36 años que nació casi literalmente en el Parque Independencia, aprovechó para estar en su ciudad y bien cerca de lo suyos. “Me tomé este tiempo para capacitarme y seguir creciendo. Pero en junio ya estaríamos volviendo al ruedo”, subraya.

“El fútbol es un lugar de encuentro, un espacio constitutivo para mi vida y un motor de desarrollo social”, manifiesta Soso, y argumenta: “Me proporcionó mucho aprendizaje, fue el primer colectivo que atravesó mi vida en un marco de mucha horizontalidad en cuanto a la composición de un grupo humano. Es, sin lugar a dudas, un fenómeno social maravilloso”.

Sin embargo, y pese al pedido de Diego, la pelota también tiene sus manchas. “Lamentablemente se fue desplazando hacia un lugar más empresarial, y eso atenta contra la esencia del fútbol. Yo vengo de Cristal, un club que tiene dueños que pertenece a una multinacional. Ahora está la discusión sobre las sociedades anónimas, el negocio de las grandes operaciones que mueven capitales millonarios, cosas que me hacen ruido y que me cuesta vincularlas con algo que responda a lo lúdico, a la esencia del juego”.

Antes de despedirse, destaca: “El fútbol me regaló la posibilidad de contactarme con gente muy linda que hoy compone mi capital humano. Siento que soy muy injusto, porque me hice de muchos «compañeros», pero quiero nombrar al Seba Domínguez; a Kurt Lutman, que es un amigo entrañable; a Lucho Torrente, un tipo muy íntegro; y por supuesto un agradecimiento a Claudio Vivas, por la inclusión y la entrada al fútbol”.

5 Respuestas a Hecho en Rosario

  1. Juan Pablo Salazar Responder

    15/02/2017 en 15:32

    Mariano eres un gran profesional, tienes un largo camino por delante y sé que en algún momento de tu vida le vas a regalar una estrella más al pueblo de Sporting Cristal, gracias por tanto Mariano y éxitos siempre! Salud Mariano!

  2. Alejandro Responder

    15/02/2017 en 20:02

    Gracias profesor x toda su integridad. Un abrazo desde Peru. Salud Soso

  3. juan dante trebejo aro Responder

    15/02/2017 en 22:09

    Grande profe se que volveras al sporting cristal .

  4. ElíaSC Responder

    16/02/2017 en 9:18

    Grande profe Mariano Soso!!!
    Sè que regresará más maduro y exitoso
    con los boletos rnmbo a Tokio.
    Sporting Cristal y sn hinchada siempre lo recibirá
    con los brazos abiertos.

  5. Fernando Responder

    16/02/2017 en 9:43

    Gracias Mariano por el título, recuerdo por allá por el 2014 cuando aún estaba ahmed y eras el asistente, fue en un banderazo que te volviste loco y alentaste con nosotros, eso lo recordamos todos los que estuvimos ahí, pensar que dos años después, nos sacas campeones otra vez… Esperamos tu regreso Mariano. Fverza Cristal!!

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